Por qué importa el problema
by Pablo Granados
Buenas! En la newsletter te vas a encontrar:
Un articulo sobre la importancia del problema
Un evento para aplicar mindset de producto en la búsqueda de trabajo
Tres procesos de selección de producto que estoy gestionando: Lead Product Manager, Product Manager, Product Owner
Os presento a Pablo Granados
Actualmente es Product Manager en Cuerva, compañía de energías renovables, donde lidera la estrategia y el desarrollo de producto, impulsando una cultura centrada en validar ideas de negocio antes de lanzarlas al mercado.
Ha creado Impulse una extensión y app diseñada para ayudarte a mantener el foco y reducir el uso impulsivo de redes sociales y sitios web, y ha sido fundador de Lettermind, un buscador de newsletters. También ha pasado por compañías como Clicars, 7r, Anfix, Gstock o Telecoming*, donde siempre ha tenido un papel clave en la definición y lanzamiento de productos.
Además, es autor de una newsletter, en la que comparte aprendizajes y experiencias sobre como validar ideas/proyectos antes de lanzarlos al mercado y aumentar las probabilidades de éxito con los usuarios. Enlace
Pablo también es parte activa del ecosistema: organizó *Alhambra Hub* en Granada para conectar a emprendedores y profesionales del mundo startup y tecnológico.
Su mantra profesional: “Validar, aprender y construir, para que cada proyecto tenga sentido en el mercado real”.
Os dejo el articulo de su newsletter:
Por qué importa el problema
“¡Se me ha ocurrido una pedazo de idea!” o “falta (o mejor, no existe) una app para…”. Y así es como empiezan las mayorías de las conversaciones con las personas que ayudo a validar sus proyectos.
El problema es que los “falta algo…” o los “No existe…” son imposibles de validar. Y si algo “falta” o “no existe” la gente ni siquiera lo nota… y si no lo nota, no va a pagar por resolverlo.
Y además, desde la perspectiva de “falta algo” o “ no existe” puedes darle la vuelta a la tortilla para que encaje la explicación del problema con tu idea. Y eso no es descubrir un problema, es justificar tu solución.
La clave está en empezar por preguntarte qué consecuencias tiene esa falta o no existencia de algo para la gente. Por ejemplo: En vez de “falta una app para reservar mesa en restaurantes pequeños”, dí “llamar por teléfono para reservar mesa les hace perder tiempo y muchas veces no contestan y los clientes terminan yéndose a la competencia”. Así de simple.
Cuando hablas de costes, fricciones o dolores visibles, ya estás con un enfoque más centrado en el problema que en la solución.
Los productos y los servicios se venden porque resuelven problemas y responden a necesidades de los clientes.
No todos los problemas tienen la misma importancia. Por lo que hay que tener cuidado en que problema pones el foco. Aquí una clasificación rápida:
Oculto → el cliente ni sabe que tiene ese problema.
Pasivo → lo nota, pero no le preocupa.
Activo → lo nota y busca alternativas, aunque no le convencen.
Urgente → le duele tanto que está desesperado por encontrar una solución mejor.
Tu foco debe estar en los dos últimos niveles: ahí hay prisa, presupuesto y disposición a probar cosas nuevas.
Por eso, antes de invertir en una idea, pregúntate siempre: ¿qué problema estoy resolviendo, y en qué nivel de esta escala está?. Porque las empresas no nacen de ideas brillantes, sino de problemas grandes.
Blackberry lo aprendió a las malas cuando siguió mejorando su teclado físico en un mundo que ya había saltado a la pantalla táctil. Resolvieron el problema equivocado.
Ahora te cuento cómo priorizar esos problemas sin perderte.
Método Fase UNO para clasificar grandes problemas
No todos los problemas merecen tu tiempo. Para separar las idea felices de las oportunidades reales, en Fase UNO usamos un método en 3 pasos:
1️⃣ Ubica el problema en la escala de urgencia
Nivel 1–2 → No lo experimentan o nunca les ha pasado → no pierdas tiempo aquí.
Nivel 3 → Lo han notado, pero se acaban de dar cuenta → útil para probar mensajes, no para vender aún.
Nivel 4–5 → Lo sufren, se frustraron con las soluciones que existen o buscan activamente algo mejor → aquí están las oportunidades.
Nivel 6 → Ya lo resolvieron con otra opción → aprende de lo que eligieron.
👉 La prioridad siempre son los niveles 4 y 5: personas con “el pelo en llamas”.
2️⃣ Prioriza los problemas según estos criterios
Vamos a priorizar todos los problemas que hayas encontrado según estos criterios. A cada uno asígnale una puntuación de 0 a 2:
👉 Suma el total (máximo 12).
0–4 → Problema débil, mejor descartar.
5–8 → Problema interesante, pero investiga bien.
9–12 → Problema fuerte, merece validación con MVP.
3️⃣ Integra los resultados en un mapa de valor del problema
Eje vertical (Urgencia percibida): viene del Paso 1 → nivel 1–6
Eje horizontal (Peso objetivo del problema): viene de Paso 2 → Puntuación de la Priorización (0–12).
Esto te da un gráfico simple:
Arriba a la derecha (alto nivel de urgencia + alta puntuación en matriz) → problemas grandes, listos para validar con MVP.
Abajo a la izquierda → caprichos o problemas débiles.
Los intermedios → zonas de exploración (ejemplo: problema que parece urgente pero no puntúa en mercado amplio = ojo con sesgos; problema que puntúa alto en popularidad y coste, pero cliente aún no lo siente como urgente = oportunidad de evangelización/educación).
LA OPORTUNIDAD está en los problemas que ocurren con frecuencia y duelen mucho.
*Pero ojo: Un dolor leve pero diario puede ser tan atractivo como uno que aparece pocas veces pero genera un coste enorme.
10 preguntas para explorar el problema y validar tu idea
Hay ciertas preguntas que me gusta hacer a las personas/empresas con las que trabajo para ayudarles a llegar al origen del problema que realmente aborda su idea y a que cliente en concreto le afecta. Y te las comparto para que tu puedas usarlas en tus proyectos o en la empresa en la que trabajas.
¿Cuál es tu idea? Dígalo en 300 caracteres o menos. Cuanto más breve puedas ser, mejor porque te obliga a ir al meollo de tu idea en lugar de distraerte con características y beneficios.
¿Quién es el cliente ideal para tu idea? Se específico. Piense en la persona exacta que consideraría absolutamente su idea como la mejor solución que jamás haya encontrado.
Se más específico acerca de tu cliente ideal. A menudo, las personas con las que trabajo me dan una descripción decente, pero a menudo es demasiado amplia. Redúzcalo a alguien aún más específico.
¿Qué problema resuelve tu idea para tu cliente ideal? Ahora es el momento de abordar el problema. ¿Cuál es exactamente el problema que tu cliente necesita ayuda para resolver? Describe ese problema con todo detalle.
¿Qué obstáculo estás eliminando para tu cliente ideal? ¿Cuáles son esos obstáculos? Descríbalos con el mayor detalle posible.
¿De qué manera le haces la vida más fácil a tu cliente? Partiendo de la última pregunta, lleva tu imaginación un paso más allá y describe cómo tu idea llega al rescate.
¿Qué quiere realmente lograr tu cliente ideal? Descríbalo de forma específica y mensurable.
¿Cuánto le cuesta el problema a tu cliente? Si el problema detiene el trabajo por completo, al menos le cuesta el monto de la oportunidad (costo de oportunidad).
¿Cuántas veces tu cliente puede tener ese problema en el trabajo que realiza en una semana, mes, año? Esto nos ayuda a comprender con qué frecuencia puede ser necesaria su solución.
Si resuelve con éxito este problema/obstáculo, ¿cuál es el objetivo final tu cliente ideal es capaz de lograrlo?
Suscrito
Preguntas frecuentes
1. ¿Y si descubro que mi problema es “oculto” o “pasivo”?
No intentes construir nada todavía. Empieza a trabajar en el mensaje: educa al cliente, muéstrale las consecuencias y valida si se despierta interés.
2. ¿Cuántas entrevistas necesito hacer para validarlo?
Con 5–10 entrevistas bien hechas en un mismo segmento ya empiezas a ver patrones claros. Si todos mencionan lo mismo, vas por buen camino. En las próximas ediciones, hablaremos justo de como hacer entrevistas.
3. ¿Cuándo paso de investigar a crear un MVP?
Cuando el problema está en nivel 4–5 (urgente/activo) y puntúa alto en la Matriz de priorización de Fase UNO (≥9 puntos), es decir, es un problema que ocurre con frecuencia o genera un coste alto. Ahí ya tienes señales sólidas para dar el siguiente paso.
Si has llegado hasta aquí, quiero tu feedback :)
Un abrazoJavi Platón







Oro puro, gracias por compartir